Tragedia ferroviaria en Córdoba con al menos 40 muertos y más de un centenar de heridos tras la colisión de dos trenes de alta velocidad

Jorge García Yela

Colisión ferroviaria Córdoba. Fuente: RTVE

Accidente ferroviario Córdoba. Foto: RTVE

Una grave colisión de trenes ocurrió el domingo 18 de enero de 2026 en la provincia de Córdoba, concretamente en el municipio de Adamuz, en Andalucía. El accidente provocó la muerte de al menos 40 personas y dejó más de 150 heridos, algunas de ellas en estado grave, según los últimos datos oficiales facilitados por las autoridades competentes. El suceso tuvo lugar alrededor de las 19:39 horas, cuando un tren de alta velocidad de la empresa Iryo, que realizaba el trayecto entre Málaga y Madrid, descarriló al llegar a la zona de Adamuz. Al salirse de la vía, el tren invadió la vía contraria justo en el momento en que circulaba en sentido opuesto un tren Alvia de Renfe que viajaba desde Madrid con destino a Huelva. El choque fue muy fuerte y provocó que varios vagones quedaran completamente destrozados y cayeran por un talud de varios metros de altura.

Las primeras investigaciones indican que los tres últimos vagones del tren Iryo 6189, en el que viajaban más de 300 pasajeros, se salieron de la vía y pasaron a la línea contraria, donde chocaron con el tren de Renfe, que transportaba alrededor de cien personas. Hasta el momento, se ha confirmado que el maquinista de este segundo tren se encuentra entre las víctimas mortales. Además de las personas fallecidas, decenas de heridos tuvieron que ser trasladados a hospitales, con al menos 24 en estado grave, entre ellos varios menores, según informó el Ministerio de Transportes. Muchos de los heridos están siendo atendidos en hospitales de Córdoba y de otras ciudades cercanas.

El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, se desplazó hasta Adamuz y declaró que “aún es difícil conocer la magnitud real de lo ocurrido”. También quiso mostrar su apoyo y condolencias a las familias de las víctimas y destacó el dolor que este accidente ha provocado en toda la sociedad española.

La gravedad del accidente provocó una rápida y amplia respuesta por parte de las instituciones. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, canceló varios compromisos internacionales, suspendió su agenda y acudió a la zona del accidente para coordinar las tareas de emergencia. Además, el Gobierno decretó tres días de luto oficial en todo el país como señal de respeto y recuerdo a las víctimas. Por su parte, la Junta de Andalucía decidió suspender su agenda institucional prevista en la Feria Internacional de Turismo (FITUR), que se celebraba en Madrid, como gesto de duelo por lo ocurrido.

Durante toda la noche y la madrugada, los servicios de emergencia trabajaron intensamente en las labores de búsqueda, rescate y atención a los heridos. En estas tareas participaron bomberos, Guardia Civil, Policía Nacional y Protección Civil, que tuvieron que actuar en condiciones difíciles debido al mal estado de los trenes y a la ubicación del accidente.

Restos del accidente ferroviario. Fuente: El Mundo

Accidente ferroviario Córdoba. Foto: RTVE

Las causas exactas del siniestro todavía se están investigando. No obstante, las autoridades han señalado que se trata de un accidente extraño y complicado de explicar. El ministro de Transportes, Óscar Puente, afirmó que tanto el tren implicado como la infraestructura ferroviaria eran relativamente nuevos, ya que el convoy de Iryo fue fabricado en 2022 y la vía había sido renovada recientemente con una inversión importante.

Puente también confirmó la creación de una comisión técnica independiente que se encargará de investigar las posibles causas del accidente, como fallos mecánicos, problemas en la señalización o errores en la infraestructura. Por el momento, se ha descartado que el accidente se produjera por exceso de velocidad, ya que ambos trenes circulaban dentro de los límites permitidos. El presidente de Renfe advirtió que la retirada de los trenes accidentados y la reparación completa de la infraestructura dañada llevará varios días, por lo que los servicios ferroviarios entre Madrid y Andalucía permanecerán interrumpidos durante un periodo prolongado.

Más allá de los datos oficiales, los testimonios de pasajeros y vecinos muestran el fuerte impacto humano de la tragedia. Una pasajera relató que, tras sentir el descarrilamiento, pensó que no iba a salir con vida mientras intentaba escapar entre el caos y los vagones dañados.

Uno de los testimonios que más repercusión ha tenido en redes sociales es el de Ana García Aranda, de 26 años, una de las supervivientes del accidente. La joven viajaba en el vagón 7 del tren de Iryo junto a su hermana, el novio de esta y su perro, Boro. Tras el choque, su hermana, Raquel, de 32 años, resultó gravemente herida y permanece en estado crítico en el hospital. Ana explicó que cree que su hermana se golpeó mientras intentaba proteger al animal y expresó su deseo de poder encontrarlo, ya que el perro desapareció tras el accidente. “Si no puedo hacer nada por ella, al menos que pueda encontrar a Boro”, declaró visiblemente afectada. Los vecinos de Adamuz también tuvieron un papel muy importante en las primeras horas tras el accidente, ofreciendo ayuda, mantas y comida tanto a los heridos como a los equipos de rescate, ante la llegada lenta de algunos servicios especializados.

Ahora, las autoridades continúan investigando lo sucedido para conocer con exactitud por qué ocurrió el accidente. Mientras tanto, la tragedia ha provocado una profunda tristeza en Córdoba y en todo el país, y muchas personas esperan respuestas para evitar que un suceso similar vuelva a repetirse.

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