Daniela García-Viana y Valentina Ortiz Martínez
Con motivo del 40 aniversario de la entrada de España en las Comunidades Europeas, la III Global Affairs Week en la Universidad Europea de Madrid, del 3 al 5 de febrero, acoge una ponencia inaugural en la que dos embajadores españoles, Alberto José Navarro y Enrique Viguera Rubio, analizan el proceso de integración de España a la Unión Europea y sus desafíos.
Durante su intervención, los ponentes destacan que estos cuarenta años son los más estables y prósperos de la historia reciente de España. Recuerdan que, antes de la adhesión, el país se encuentra en una situación de economía cerrada, con altos niveles de desempleo y una escasa proyección internacional. En contraste, la integración europea permite una mayor apertura, el crecimiento económico, la llegada de fondos comunitarios y la consolidación de una legislación avanzada en ámbitos como la sostenibilidad o la tecnología.

El embajador Alberto José Navarro, subraya que no es posible hablar de la Unión Europea sin reconocer la huella española en su construcción. Destaca que la pertenencia al proyecto europeo ha permitido a España consolidarse como un país plenamente integrado, con ciudadanos que se benefician de un gran marco de derechos y libertades, como la libre circulación, el uso del euro o la protección diplomática. Asimismo, pone en valor los principios que definen la identidad europea, como democracia, igualdad y solidaridad, y recuerda que la apertura económica y política tras la adhesión ha sido clave para el progreso y la prosperidad alcanzados en las últimas décadas, confirmando que “a mayor apertura, mayor prosperidad”.
Por su parte, el embajador Enrique Viguera Rubio repasa las principales etapas de la integración de España en la Unión Europea, desde los ajustes económicos iniciales hasta el actual periodo de resiliencia. Destaca el paso de un mercado común a una unión política, la llegada de fondos comunitarios y, posteriormente, las crisis que han puesto a prueba el proyecto europeo, como la crisis de la deuda, el Brexit o la pandemia. En este contexto, subraya la capacidad de la Unión Europea para responder de forma más coordinada y eficaz ante desafíos recientes como la invasión rusa de Ucrania.
Ambos explican que tanto España como la Unión Europea han experimentado una profunda transformación en los últimos cuarenta años. Frente a un contexto internacional cada vez más complejo y marcado por la presión de las grandes potencias, los ponentes subrayan la necesidad de mantener la unidad y evitar la ruptura del consenso comunitario. En este escenario, España debe seguir apostando por un europeísmo firme y alineado con los países más avanzados y con las instituciones comunitarias, reforzando así un proyecto europeo capaz de responder con solidez a los desafíos globales y de seguir ofreciendo oportunidades a las futuras generaciones.
