Francia como actor diplomático dentro de Europa

Sofia Ensiso, Laura Marthe Marie – Gabriella Maitre – – Deunf y Valeria Morillo 

Las principales potencias fijan posiciones frente al conflicto, Francia mantiene ambigüedad calculada que ha generado críticas en el mundo. La falta de pronunciamiento por parte de París no solo refleja tensiones, pone en cuestión el liderazgo francés en un contexto internacional marcado por la presión 

El presidente de Francia, Macron, ha anunciado que no habrá una implicación de parte de Francia en la guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos

En un escenario internacional, cada vez con más tensión, Francia ha optado por una oposición que rompe parcialmente con la lógica de sus aliados occidentales. Las declaraciones de su presidente, Emmanuel Macron, en las cuales menciona que rechaza implicar a su país en operaciones militares en el Estrecho de Ormuz. Estas declaraciones evidencian una estrategia de contención. 

Esta decisión se produce en un contexto de presión por parte del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien ha estado cuestionando el papel de la OTAN. Advirtiendo que: “¡No necesitamos la ayuda de nadie!”. La OTAN, ha mantenido un papel importante en este conflicto, pero la cual no se ha querido unir a la guerra ilegal contra Irán

La postura de Francia representa el papel fundamental en Europa y el uso delpoder militar. “Entiendo perfectamente y comprendo su preocupación, pero quería ser muy claro: Francia no forma parte de esta guerra. No estamos en combate y no vamos a involucrarnos en ella», ha dicho Macron en respuesta a un joven que le preguntaba en redes sociales.Rusia también se ha visto afectada por la guerra en Irán. El presidente de Rusia, Vladimir Putin se sentía amenazado por Macron. En una conferencia de prensa; el jefe de estado de Rusia ha dicho “Macron hace como Napoleón”, una amenaza suave pero directa. Para Putin, esta es una manera de fortalecer su imagen en el Golfo y así poder presentarse como una potencia influyente. Moscú tiene un acuerdo de Asociación Estratégica Integral con Irán. 

El presidente de Francia Macron, junto a su nuevo submarino el "Suffren".

Esta misma semana, Putin reafirmó el «apoyo inquebrantable» del Kremlin a Teherán. Aún así, esta asociación estratégica dista mucho de ser un tratado de defensa mutua. En su lugar, Moscú se ha ofrecido a mediar en el conflicto.

Luego de la invasión de Rusia hacia Ucrania, Macron advierte que “la amenaza nuclear crece y la potencia se refuerza”. Pocos países tienen esa capacidad. El mundo se pregunta el por qué Francia entra en la guerra con Irán e Israel, y por qué ciertos países de Europa apoyan las decisiones de Francia. Francia tiene importantes desafíos financieros con Irán, sobre todo con el petróleo. En el marco político, Francia tiene acuerdos jurídicos, por ejemplo, los acuerdos de Viena de 2015. En 2018, Estados Unidos se quitaron de los acuerdos, y Francia intenta salvar los acuerdos con Irán, para limitar el programa nuclear , en contra de la levantá de las sanciones. Luego, activaron el “Snapback” de 2025-2026, de parte de Irán de los compromisos del enriquecimiento de Ucrania, Francia, Alemania, y el Reino Unido declararon el mecanismo de restablecimiento automático de las sanciones de la ONU en agosto de 2025, que fueron activados en septiembre de 2025. 

En España, Pedro Sanchez se pronunció mencionando que España no iba a involucrarse en la guerra. Por otro lado, Alemania, Italia y Reino Unido endurecen su imagen y sus discursos tras el ataque de Estados Unidos e Israel hacia Irán, mencionan los medios de comunicación. 

Otro punto clave en este conflicto es el Estrecho de Ormuz, punto fundamental para la economía mundial. Es la principal ruta marítima por la que el petróleo llega a los mercados mundiales. Cualquier intervención militar en esa zona implica riesgos con potencias como Irán, también, afectando los mercados. 

Las informaciones recientes apuntan a una creciente tensión entre Estados Unidos y Oriente Próximo. Francia ha decidido no participar en estas intervenciones.

Según las declaraciones del presidente francés, ha sido claro: “Francia nunca participará en operaciones para abrir o liberar el Estrecho de Ormuz en el contexto actual”. 

Esta postura de Francia no es nueva, Macron ha defendido durante años “la autonomía estratégica” de Europa. El continente debe ser capaz de tomar sus propias decisiones. Francia, como única potencia nuclear de la Unión Europea, tras la salida del Reino Unido (Brexit), Francia es el único que posee armas nucleares autónomas. Este actúa de manera independiente, se considera un complemento a la capacidad de la OTAN. Cómo las acciones de Macron inciden en el rumbo de los demás países de la Unión Europea y cómo ello puede desencadenar un efecto dominó en el continente europeo: Con las altas tensiones en las que se encuentra el mundo, la adquisición de este misil balístico actuó como un llamado hacia otros países en Europa a tomar acción contra una posible guerra mundial. La política de Macron reafirma la doctrina de la estrategia nuclear francesa adoptada por el general Charles de Gaulle, primer presidente de la Quinta República del país.

Macron con el presidente del Brasil, Lula.

La política gaullista consideraba la disuasión nuclear como una protección del territorio francés y una garantía de independencia política. 

El presidente de Francia afirma que nos encontramos en un punto de inflexión geopolítico lleno de riesgos y que la disuasión de Francia es sólida y eficaz. “Lo que quiero más que nada, como habrán entendido, es que los europeos recuperen el control de su propio destino”, mencionó Macron, quien desea ampliar las capacidades de apoyo de Francia urgentemente. Otros países como Alemania, Polonia, Países Bajos, Bélgica, Grecia, Suecia, y Dinamarca, están en la lista de posibles aliados de Francia, ya que estos cuentan con armas nucleares. Sus intereses vitales están alineados con los del continente Europeo, por lo que su seguridad, economía y proyección internacional dependen de la cooperación y el marco continental. 

Su ejército le permite mantener la decisión de decidir sobre involucrarse en cualquier conflicto internacional. El no involucrarse en la intervención de Ormuz, es una forma de preservar recursos. El presidente estadounidense tras afirmar que ya no necesita apoyo de la OTAN, supone un cuestionamiento de la alianza transatlántica. Desde Washington, se ha criticado la postura europea, tachándola de un error estratégico. La falta de la OTAN podría tener consecuencias a largo plazo en la parte occidental. 

Francia, sin embargo, decide mantener su compromiso con la OTAN, sin aceptar las operaciones propuestas por Estados Unidos.

El buque de la marina francesa es el portaaviones nuclear Charles de Gaulle (R91), una pieza clave del poder del país. Es el único portaaviones en servicio de la Armada Francesa y el buque insignia de la Marine Nationale. Este es capaz de transportar 40 aeronaves, permite a Francia intervenir rápidamente en cualquier región del mundo. 

Recientemente en la base naval de Île Longue, en Bretaña, donde se alberga los cuatro submarinos nucleares; Macron anunció el nombre de la primera nave de la próxima generación de submarinos: el Invencible. La nueva pieza clave del futuro que quiere desarrollar conAlemania y otros países de la Unión Europea. Estimado en 500 millones de euros. Es un pilar fundamental del poder militar francés. Los submarinos de la clase Triomphant forman parte de la disuasión nuclear. Están equipados con misiles capaces de responder a ataques nucleares. Estos sistemas permiten a Francia mantener una capacidad para reforzar su postura. Su discurso, dado sobre un tono serio e imponente, había intensificado la tensión entre los Estados Unidos y Francia. 

No se descarta que en el futuro pueda ser reemplazado por uno nuevo, Francia está trabajando en ello. Un nuevo portaaviones nuclear de nueva generación Porte Avions de Nouvelle Génération (PANG), entrará en servicio hacia 2038. 

Mientras Macron está dando signos de paso atrás tras la compra de su nuevo submarino que ha creado una ola de susto, sobre todo en Francia, el mundo no para de combatir. 

El plan de contingencia del gobierno incluía la evacuación de parte de la población hacia ciudades interiores como Vichy, consideradas menos vulnerables a ataques y con capacidad para albergar refugiados.

Tras la postura de Macron, la sociedad francesa muestra cierto agotamiento ante los conflictos por posible alto coste económico. Luego de un discurso en los canales informativos de Francia como TF1, los franceses se han relajado al saber que las tensiones entre las superpotencias se iban a calmar.

La respuesta negativa por parte de Francia muestra una manifestación a la estrategia de autonomía. París busca posicionarse como un actor independiente, capaz de decidir cuándo intervenir. 

La decisión no está clara, no queda exenta debido a las tensiones con Estados Unidos, la OTAN, y el conflicto con Oriente Próximo. Francia dispone de distintos medios militares para intervenir si lo considera necesario. La cuestión no es si puede hacerlo, sino, si debería hacerlo. 

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