Jose Antonio Sánchez nos habla sobre los plazos y errores comunes en la cuenta atrás para la entrega del TFG

Daniela García-Viana Gómez y Valentina Ortiz

Con la llegada de las fechas clave para la entrega del Trabajo de Fin de Grado (TFG), muchos estudiantes afrontan una de las etapas más decisivas de su formación académica. Para aclarar dudas sobre el proceso, los requisitos y los criterios de evaluación, hablamos con José Antonio Sánchez Sanz, coordinador de TFG del área de comunicación en la Universidad Europea de Madrid, quien ofrece una visión clara sobre qué se espera de los alumnos y cómo afrontar con éxito tanto la entrega como la defensa del proyecto.

P: Para aquellos alumnos que están comenzando o se encuentran en plena fase de redacción, ¿podría explicarnos con mayor detalle qué se busca evaluar realmente a través del TFG?

R: El TFG es el trabajo con el que buscamos que el estudiante sea capaz de desarrollar un proyecto completo vinculado al grado que ha estudiado. Es una forma de demostrar que ha adquirido las competencias necesarias durante su formación y que puede aplicarlas de manera autónoma y estructurada.

José Antonio Sánchez Sanz y Valentina Ortiz. FOTO: Daniela García-Viana Gómez

P: En el caso de los estudiantes que cursan un doble grado, ¿existe alguna diferencia fundamental en el enfoque o la magnitud del proyecto respecto a una titulación simple?

R: Sí. En el caso de los dobles grados, la normativa establece que se deben realizar dos trabajos. El estudiante tiene que demostrar que posee la capacidad suficiente para desarrollar un proyecto en cada una de las disciplinas que ha cursado, lo que implica un mayor nivel de exigencia.

P: Teniendo en cuenta que nos acercamos a fechas clave, ¿podría detallar cuáles son las entregas más importantes de esta convocatoria y qué aspectos técnicos deben tener en cuenta los alumnos al subir su trabajo?

R: El proceso se organiza en varias entregas parciales. La primera suele consistir en unas 1.000 palabras, donde se incluyen la introducción y el marco teórico. Posteriormente, hay una segunda entrega en la que el trabajo debe estar desarrollado en más de un 60 %.

La entrega final debe realizarse aproximadamente una semana antes del 18 de mayo. En ese momento, el tutor evalúa si el estudiante está apto para defender el TFG o si debe pasar a la siguiente convocatoria.

En cuanto al procedimiento técnico, el trabajo se sube a la plataforma, donde se somete a un sistema de detección de plagio, como Turnitin. Es fundamental revisar bien las referencias, ya que incluso un párrafo sin citar correctamente puede considerarse plagio. También es importante cumplir con el mínimo de palabras exigido.

Después, se realiza la entrega definitiva, generalmente una semana más tarde. En este caso, se sube un archivo comprimido que incluye el PDF del trabajo y todos los anexos necesarios, como materiales audiovisuales (podcasts, vídeos, etc.), que son los que evaluará el tribunal.

P: Una vez superada la fase de entrega, ¿cómo es el proceso de defensa ante el tribunal y qué se espera de los estudiantes?

R:En la defensa, se espera una exposición interesante, no un simple resumen del trabajo. Se recomienda ser original y centrarse en los aspectos más relevantes del proyecto.

El tiempo máximo suele ser de 15 minutos para grados simples y 25 minutos para dobles grados, aunque se aconseja no apurar el tiempo y ser lo más eficaz posible. Es importante utilizar recursos visuales si se dominan, ya que pueden resultar impactantes ante el tribunal.

José Antonio Sánchez Sanz y Daniela García-Viana Gómez. FOTO: Valentina Ortiz

P: Desde su experiencia como coordinador, viendo pasar numerosos proyectos cada año, ¿cuáles diría que son los errores más comunes y que consejos daría a los estudiantes para destacar positivamente?

R: Uno de los errores más frecuentes es no ensayar la presentación con antelación. Es importante no improvisar ni depender de la lectura de un guion. La comunicación no verbal —gestos, entonación, lenguaje corporal— juega un papel clave.

También es habitual dejar el trabajo para el último momento, lo que genera problemas de tiempo. Entre la convocatoria ordinaria y la extraordinaria hay aproximadamente un mes, por lo que no hay mucho margen de reacción.

Otro aspecto importante es la presentación: acudir sin ella puede penalizar. Además, es fundamental seguir las pautas metodológicas aprendidas durante la carrera, especialmente en asignaturas de investigación, y cuidar correctamente la bibliografía.

P: En relación con la exposición, ¿considera que es importante diferenciarse en términos de creatividad y originalidad para destacar ante el tribunal?

R: Sí, el tribunal valora positivamente las presentaciones originales. Es importante saber comunicar, ser expresivo y convencer con el proyecto.

P: Para finalizar, y pensando en el momento posterior a la exposición, ¿qué papel juegan las preguntas del tribunal y cómo deberían afrontarlas los estudiantes?

R: Las preguntas son una parte fundamental de la evaluación. Un error común es no anotarlas, ya que suelen formularse varias seguidas. Responder de forma clara y estructurada es clave.

También es importante controlar los nervios. Es habitual que los estudiantes se pongan muy nerviosos, por lo que ensayar previamente la exposición es fundamental para afrontar la defensa con seguridad.

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