Fernanda Ensiso y Claudia Tuñón
José Luis Ábalos y Koldo García asistieron este jueves en silencio a la audiencia preliminar del juicio celebrada en el Tribunal Supremo, en Madrid, por la supuesta trama de comisiones en la compra de mascarillas durante la pandemia.
El exministro José Luis Ábalos y quien fue asesor de Koldo García en el periodo 2018 a 2020 se les acusa por el caso de las mascarillas. Asistieron este jueves 12 de Febrero, sin hacer declaraciones por la presunta red de comisiones de mascarillas durante la pandemia cuya audiencia está prevista en los últimos meses en el Tribunal Supremo. El objetivo de ambas defensas pasa por invalidar las actuaciones que han conducido a la apertura de juicio oral o lograr que el asunto sea remitido a la Audiencia Nacional. Esta última opción implicaría un aplazamiento del juicio y, según sostienen los letrados, podría abrir la puerta a la puesta en libertad de ambos. La Fiscalía Anticorrupción y la acusación popular ejercida por el PP interpretaron estas peticiones como un intento de demorar el procedimiento.

Ávalos y Koldo salen de la cárcel. FOTO: La Gaceta
La sesión, de casi cuatro horas de duración, dejó la primera imagen pública del exministro y su antiguo colaborador desde su ingreso en prisión el 27 de noviembre. En el banquillo también se encontraba el empresario Víctor de Aldama, señalado como intermediario de la supuesta trama y único encausado en libertad, tras reconocer los hechos y aportar información sobre el funcionamiento de la red. Esa colaboración ha motivado que las acusaciones soliciten para él una pena notablemente inferior siete años de cárcel, frente a los hasta 30 años que se reclaman para Ábalos y García.
El abogado del exministro cuestionó la rebaja interesada por la Fiscalía y deslizó la posibilidad de un acuerdo encubierto entre el Ministerio Público y la defensa del empresario, extremo negado de forma tajante por ambas partes. El fiscal jefe Anticorrupción defendió que la reducción responde a los mecanismos legales previstos para quienes cooperan con la justicia y subrayó que los delitos atribuidos a Aldama no coinciden plenamente con los imputados a los otros acusados.
En definitiva, el caso de las mascarillas entra en una fase decisiva con un pulso procesal que anticipa una batalla jurídica. Mientras las defensas buscan frenar el procedimiento, las acusaciones sostienen que existen indicios suficientes para sentar en el banquillo a los principales implicados. Será el Tribunal Supremo quien determine si el juicio sigue adelante tal como está previsto o si prosperan las maniobras planteadas, en un proceso que marcará un nuevo capítulo en la rendición de cuentas por la gestión de la pandemia.