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Activismo en la COP26

Escrito por: Julia Wagenpfeil y Clara Sánchez

“El trabajo real continúa fuera de estos pasillos”.

Esta fue la afirmación realizada por Greta Thunberg a la hora de hablar acerca de la ya finalizada COP 26. En otras palabras, la adolescente sueca lo consideró un fracaso. Además, resaltó que deben realizarse reformas específicas enfocadas principalmente en acabar con el financiamiento bancario de la “destrucción” climática. Simultáneamente, la reconocida organización internacional encargada de defender las injusticias humanas, Amnistía Internacional, también mencionó la necesidad de crear un nuevo acuerdo, ya que el actual “Condena a más de 500 millones de personas, la mayoría en el sur global, a no tener suficiente agua y a cientos de millones de personas a olas extremas de calor”. También, Gabriela Bucher, la directora ejecutiva de Oxfam Internacional comentó que “Las emisiones continúan aumentando y estamos peligrosamente cerca de perder esta carrera contra el tiempo”

Greenpeace, en su intervención, destacó que la eliminación paulatina de las subvenciones a los combustibles fósiles y carbón es débil y difícil, pero el hecho de su existencia significa ya de por sí un avance. Así pues, los intereses no deben pasar desapercibidos, y aunque el acuerdo puesto sobre la mesa es un tanto endeble, si se incumple, los países tendrán que responder ante los jóvenes y los  activistas climáticos. 

Otro punto importante, en donde debemos reflexionar es la contundente afirmación realizada por la Presidente y Directora General del Instituto de Recursos Mundiales, Ani Dasgupta. Ella argumenta que, “Es inexcusable que los países desarrollados no hayan cumplido su compromiso de aportar US$ 100.000 millones anuales a partir de 2020, a pesar de que aportan cientos de miles de millones de dólares en subvenciones a los combustibles fósiles”.

A partir de estas citas y frases se observa la preocupación por parte de los activistas a la hora de hablar del desarrollo y crecimiento medioambiental. Consideran que las pautas que se han establecido y las medidas que han comentado los Jefes de Gobierno no son suficientes, y que,  para conseguir un retroceso a la amenaza actual del calentamiento global, deben aplicarse medidas más rigurosas. El objetivo más importante es reducir la temperatura terrestre, ya que, como se ha expuesto en previas COPs, si la tierra logra alcanzar una temperatura superior a 1,5 grados centígrados, la humanidad se verá fuertemente amenazada.

En resumen, se ha visto que la mayoría de activistas que participaron en la COP 26 de Glasgow son jóvenes. Este grupo es el que hoy se conoce como el más interesado en detener el calentamiento global y presionar a los líderes del mundo para que cumplan con los compromisos que han firmado en el pasado.