Álvaro Pino: “No podemos ser uno más si queremos crecer”

Marianella Pelosi

Los alumnos de Periodismo de la Universidad Europea de Madrid recibieron por la tarde del 7 de abril una masterclass de preparación para un comentario deportivo con Álvaro Pino, exjugador profesional, y ahora entrenador de fútbol y comentarista en radio y televisión en Onda Madrid y Movistar Plus.

La charla empezaba con Álvaro Pino contando su trayectoria donde inició como futbolista en la categoría inferior del Real Madrid y tuvo pasos por el Fuenlabrada y las Selecciones Sub-16 y Sub-17 de España. Sin embargo, una lesión en el cruzado de la rodilla lo obligó a salirse. No ha estudiado periodismo pero se convirtió en entrenador de fútbol luego de sacar el título, y más tarde se le abrió la vía de las televisiones para trabajar como comentarista en Telemadrid, Onda Madrid y Movistar.

Cree que en la vida se va por una ilusión, aunque esta pueda desvanecerse por diferentes motivos, y un sueño que es aquella meta que uno se propone. Es necesario pelear por todo esto y cuando aparecen trabas en el camino hay que ser optimistas y mentalizarnos en que las cosas siempre pasan por algo. Si nos caemos ante el primer cambio inesperado la flecha se inclina hacia abajo, en lugar de eso debemos buscar alternativas e iniciativas que vayan en dirección a nuestro sueño. “Hay que tener ambición en la vida, en el ámbito que sea”, declara, y en su caso siempre fue dirigido al fútbol.

Álvaro Pino luego centró su discurso en presentar las siete “P” que son la clave de todo.

En primer lugar, la planificación. Es necesario visualizar el partido y programar el paso a paso del día de la transmisión. Es decir, investigar la zona, dónde aparcar el coche, el clima, los horarios de la acreditación para la hora de llegada o incluso sucesos que ocurran ese día como podría ser el cambio de hora, entre otras. De ese modo, uno está más preparado por si surge un contratiempo y tiene presente las posibilidades de lo que va a presenciar.

Luego viene la preparación, el estudio para enriquecer la transmisión. Comentaristas y narradores hay muchos, por ende, es necesario que cada uno haga la diferencia con los datos que aporta. Todo suma y es esa información la que la gente retiene y les motiva a seguir escuchándonos, es lo que nos hace únicos y genuinos.

Con respecto a esto enlista diversos temas a estudiar previo a un partido como el nivel clasificatorio de los equipos para situar a la gente, estadísticas de enfrentamientos, lo que se juega cada club, cómo les ha ido en las jornadas anteriores, los futbolistas más importantes, goleadores, amonestados, el planteamiento de juego ofensivo y defensivo, la dinámica, etc. En suma, hay que conocer a los jugadores individualmente con su trayectoria, curiosidades, anécdotas o a nivel personal y también puede hablarse de los árbitros con su prestigio. Se puede situar a los oyentes en el contexto de cada club como institución, alabar a la afición que viaja para alentar a su equipo e incluso la historia de los equipos con sus estadísticas y números.

Álvaro Pino, en una charla en la Universidad Europea. Fotografía: Renato Garduño.

En tercer lugar se encuentra la profesionalidad que engloba el respeto hacia el televidente, los compañeros de trabajo, el deportista y por sobre todo hacia uno mismo. Sea el cual sea el trabajo que vayamos a realizar siempre hay que hacerlo con respeto y nunca debemos dejar de ser fieles a nuestro pensamiento, teniendo presente que cualquiera sea la categoría se merecen el mismo cariño. Contar todo lo que ocurre sacando siempre lo positivo.

Aquí realiza un paréntesis para destacar que no debemos cegarnos con el dinero y que este llega con la profesión y nuestros valores reflejados en el trabajo que hagamos.

“Nunca sabes cuando te va a venir esa oportunidad, por eso hay que aprovechar todo sin perder nuestra imagen” dice haciendo hincapié en no dejar escapar ninguna posibilidad. Remarca que esto es una maratón donde cada uno lucha por su propia marca, yendo pasito a pasito, pero siempre dedicándole la misma pasión. Todo llega, siempre y cuando nos hagamos ver y demostremos nuestra valía y nivel de exigencia.

Continúa hablando acerca de la imparcialidad, enlazándola con la objetividad y el respeto de contar las cosas como son y no como pueden llegar a ser. Cuenta que todos tenemos unos colores que nos tiran más que otros pero al momento que entramos en trabajo no podemos transmitir eso y debemos contar al margen de que nos pueda gustar más o menos. Las figuras que demuestran esto cada partido son los árbitros, y no solamente por lo que transmiten, sino porque puede faltar al respeto a las aficiones o los sueños de los equipos. Es importante medir lo que pueden conllevar nuestros comentarios.

En quinto lugar menciona la personalidad y pone el foco en que seamos nosotros mismos, transmitiendo lo que llevamos dentro. Eso no significa que tengamos el poder de la verdad, pero no tampoco podemos perder nuestra esencia. Debemos obtener feedback para ver nuestros errores y corregirlos o para llevar a otro nivel las cualidades que ya tenemos adquiridas. Los latiguillos y muletillas, nos definen y nos marcan a diferencia de los demás.

En anteúltimo puesto nombra la pureza, alegando que la naturalidad es clave. Tenemos que ser reales, sinceros y genuinos para trasladar nuestros conocimientos con nuestras propias palabras y añadiendo fluidez a la transmisión para retener al oyente. Hablar y contar, no leer, porque la lectura no le llega a la gente. Un discurso fluido certifica aquello de lo que hablamos y que retengamos los datos le añade genuinidad a nuestro trabajo.

Finalmente, habla acerca de la pasión declarando que es la raíz de todo. En la vida, en el día a día, en nuestro trabajo, debemos realizar todo con pasión. Cuanto más nos dediquemos a lo que hagamos, mayor diferencia marcaremos y llegaremos a más oyentes. Tenemos que sacarle el máximo provecho y disfrutarlo, pero siempre teniendo en cuenta que para disfrutar primero hay que sufrir, porque en la vida no nos regalan nada.

Álvaro Pino, los alumnos de Periodismo y su profesor Diego García Monsonís. Fotografía: Renato Garduño.

Hacia el final comenta que para romper el aspecto de la vergüenza es importantísimo que no prestemos atención a lo que piensen los demás. Sobrepasar las barreras de la timidez disfrutando lo que hacemos y estando orgullosos de los logros que obtenemos tiene que ser nuestro objetivo.

Cierra comentando los métodos que utiliza para informarse y preparar los partidos donde habló de contrastar los datos y nutrir las transmisiones. Pino comenta que ni bien inicia la temporada dedica a lo mejor 4 horas para estudiar a los equipos y a medida que avanza el campeonato puede basarse en la información que ya ha aprendido. Al mismo tiempo, dice que es un apasionado del fútbol y lo consume a diario.

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