Madrid no baja el ritmo.
Madrid no perdona.
Goleadas que marcan territorio.
Derbis que dejan heridas abiertas.
Empates en el 96 que saben a puñal.
Y líderes que cambian en el último suspiro.
Del 4-1 del Real Madrid
al zarpazo del Rayo en Butarque.
Del Cerro del Espino al Fernando Torres.
De la Tercera al sueño del ascenso.
Aquí se pelea cada balón.
Aquí cada punto pesa.
Y cuando el césped se apaga…
se enciende el parqué.
Porque el futsal también ruge,
también compite,
también quiere foco.
Esto es tensión.
Esto es análisis.
Esto es fútbol madrileño sin filtros.
