Carla Sánchez y Daniela García-Viana Gómez
La exvicealcaldesa de Madrid Begoña Villacis, habla sobre su trayectoria política y profesional, el fin de Ciudadanos y la deriva de una política actual que define como un «reality» carente de seriedad institucional, en el marco de la Semana de la Comunicación y el Marketing 2026, de la Facultad de Económicas, Empresariales y Comunicación de la Universidad Europea.

Entrevista a Begoña Villacis en la auditorio de la Universidad Europea. Foto: Daniela García-Viana Gómez
La carrera de Begoña Villacís, licenciada en derecho y ex vicealcaldesa de Madrid por Ciudadanos, no se puede entender sin su profundo sentido de la justicia, un valor que la ha guiado desde su infancia. Su vocación no nace frente a la gran pantalla; fue la película 12 hombres sin piedad la que cambió su visión de la vida y la impulsó a licenciarse en Derecho. Para Villacis, el mundo está dividido entre quienes buscan la bondad y quienes no, y la abogacía fue la herramienta para canalizar ese espíritu justiciero que la caracteriza. Su llegada a la política fue una extensión de su profesión, entendiendo la gestión pública como una forma de defensa de los derechos, pero a un nivel mucho más alto. Tras ganar visibilidad en televisión explicando asuntos legales relacionados con su profesión, un debate con un miembro del PSOE el cual se traspasó a Ciudadanos fue el desencadenante para su propia incorporación al partido naranja, bajo el lema de que para evolucionar no hay que salir de la zona de confort, sino que hay que meterse en zonas de disconfort.
Para Villacís, Ciudadanos representó tanto lo mejor como lo peor de su trayectoria profesional. Se adentro en la política convencida de que el voto en España se había vuelto hereditario y que el país necesitaba una opción más liberal que apostará por el acuerdo mutuo como base de la permanencia. En su visión, «sin independencia no hay nada», y por ello Begoña reivindica la figura de Albert Rivera, a quien define como un político auténtico que actuaba igual a puerta cerrada que ante las cámaras. Sin embargo, lamenta que la desaparición de su partido fuera el resultado de una polarización extrema y de una exigencia por parte de la población mucho más fuerte que al resto de los partidos. Sobre su experiencia de pactar con la ultraderecha, la exvicealcaldesa es tajante al describir una profunda sensación de desconfianza hacia el partido de extrema derecha, calificando la política de hoy en día como un «reality» donde formaciones políticas demuestran ser poco serias a la hora de gobernar.

Entrevista a Begoña Villacis en la auditorio de la Universidad Europea. Foto: Daniela García-Viana Gómez
El final de su etapa en el Ayuntamiento fue especialmente amargo. Villacís tuvo que cargar con el peso de una campaña donde las encuestas solo daban esperanzas a Ciudadanos en la Comunidad de Madrid, para finalmente ver cómo el resultado de las votaciones se quedaba en cero en la noche electoral. Aunque ver desmoronarse su proyecto fue una experiencia la cual describió como “horrible», decidió dar la vuelta al fracaso asumiendo la derrota con una gran naturalidad en una rueda de prensa la cual afrontó ella sola. En sus últimos quince días de cargo, se despidió de policías, bomberos y cargos públicos, culminando en un último pleno donde decidió abrirse emocionalmente y expresar todo lo que sentía. Allí expresó su tristeza por la pérdida del centro político en España.
Finalmente, Villacís advierte sobre el peligro de las redes sociales y los creadores de contenido como motores de la polarización actual. En una sociedad de consumo rápido, considera que se ha perdido la credibilidad política debido a la adulteración de los mensajes y al hecho de que los ciudadanos tienden a consumir solo aquello que confirma sus propios prejuicios. Ante este escenario, defiende que un verdadero líder es aquel que trata de ser justo, recordando que el país solo es mejor cuando permanece unido y los políticos no se convierten en simples «marionetas» de lo que el público desea escuchar.