Diego Losada convierte el aula en un plató para enseñar el ritmo del directo televisivo

Daniela García-Viana Gómez y Carla Sánchez

En el último día de la Semana de la Comunicación celebrada en la Universidad Europea de Madrid, el periodista Diego Losada ha impartido una charla práctica en la que ha analizado los retos del periodismo actual, poniendo el foco en el centralismo mediático y en la importancia del ritmo en televisión a través de dinámicas en directo con los estudiantes. 

El periodista Diego Losada, con una amplia trayectoria en medios como Cadena SER, La Sexta y Mediaset España, protagonizó una de las sesiones más dinámicas de la Semana de la Comunicación en la Universidad Europea de Madrid. Lejos de plantear una charla teórica, el encuentro se convirtió en una experiencia participativa en la que los estudiantes pudieron experimentar de primera mano las exigencias del medio televisivo. 

Diego Losada. FOTO: Daniela García-Viana Gómez

Uno de los ejes principales de la intervención fue la reflexión sobre el centralismo informativo. Losada señaló que muchos periodistas trabajan desde Madrid, lo que condiciona la manera en la que se construyen y priorizan las noticias. En este sentido, advirtió del riesgo de ofrecer información excesivamente localizada en medios de alcance nacional. Para ilustrarlo, mencionó casos concretos en los que se incluyen detalles como desvíos de autobuses o rutas alternativas en acontecimientos locales, información que puede resultar irrelevante para una audiencia que no pertenece a esa ciudad. Según explicó, el reto del periodista consiste en identificar qué es realmente importante para el conjunto del público y saber trasladarlo de forma clara y útil. 

A partir de esta idea, insistió en la necesidad de jerarquizar correctamente la información. Más allá de los datos específicos, el periodista debe centrarse en explicar el impacto global de la noticia: qué está ocurriendo, por qué es relevante y cómo afecta a la ciudadanía. Este enfoque no solo mejora la comprensión del espectador, sino que también facilita la continuidad del discurso en televisión, permitiendo al presentador recoger la información y darle coherencia dentro del programa. 

La sesión adquirió un tono especialmente práctico cuando Losada introdujo una serie de dinámicas para trabajar el ritmo televisivo. A través de un ejercicio con una pelota, los estudiantes pudieron comprobar la importancia del tiempo de reacción en directo. El periodista utilizó esta actividad como metáfora del funcionamiento de un programa: lanzar y recoger información de manera constante, sin pausas ni interrupciones. “En televisión hay que estar preparado para reaccionar en cualquier momento”, señaló, destacando la rapidez como una de las habilidades fundamentales del medio. 

El momento central de la charla fue la simulación de un programa en directo. Varios alumnos se ofrecieron voluntarios para participar, asumiendo roles como presentador, concursantes y reportero. La actividad se estructuró en formato de concurso tipo trivial, en el que los participantes debían responder preguntas con rapidez utilizando pulsadores, mientras el presentador guiaba el desarrollo del programa. 

Durante la simulación, uno de los estudiantes interrumpió el concurso para dar una noticia de última hora, recreando así una situación habitual en televisión. Este ejercicio permitió a los participantes enfrentarse a la presión del directo y comprender la importancia de mantener la naturalidad, la energía y la claridad en todo momento. Losada insistió en que la actitud frente a la cámara debe ser constante desde el inicio hasta el final del programa, sin perder intensidad. 

Diego Losada. FOTO: Daniela García-Viana Gómez

Asimismo, subrayó la importancia de evitar los silencios en televisión, a los que se refirió como “horror vacui”. En un medio donde el tiempo es limitado y la atención del espectador es clave, cualquier pausa puede romper el ritmo y afectar a la conexión con la audiencia. Por ello, defendió la necesidad de mantener un flujo continuo de comunicación, adaptándose a los imprevistos sin perder el control de la situación. 

La sesión concluyó con una reflexión sobre la complejidad del trabajo televisivo, destacando que detrás de cada programa hay una gran capacidad de coordinación, rapidez mental y dominio del lenguaje. A través de esta experiencia, los estudiantes no solo pudieron acercarse a la realidad del periodismo en televisión, sino también entender la importancia de adaptar el mensaje al público y de comunicar con eficacia en contextos de alta exigencia.

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