Por: Valentina Ortiz Martínez
Las calles de San Sebastián fueron el escenario este pasado 2 de Mayo de una numerosa manifestación que unió el grito de los trabajadores vascos con la solidaridad internacional hacia el pueblo palestino. Bajo el lema «Langileok Batu, Inperialismoaren Kontra, Bizitzaren Alde» (Los trabajadores nos unimos, contra el imperialismo, a favor de la vida), miles de personas marcharon por el centro de la ciudad para expresar su rechazo al colonialismo y a la opresión que padece Palestina.

La convocatoria, que contó con el respaldo de diversos sindicatos, organizaciones políticas y colectivos sociales de Euskal Herria, se convirtió en una demostración de unidad y conciencia política. La marea humana, que se extendió a lo largo de varias calles, estuvo marcada por un ambiente reivindicativo y emotivo, con cantos a favor de la liberación de Palestina y consignas contra la intervención imperialista en diferentes partes del mundo.
Al frente de la manifestación, una pancarta con el lema principal en euskera y los logotipos de las organizaciones convocantes (entre ellas STEILAS, ESK, CGT, Bake Ekintza Antimilitarista), recordaba el compromiso histórico de la clase trabajadora vasca con las causas populares y la lucha por la justicia social. Los asistentes portaban banderas palestinas e ikurriñas, así como carteles con mensajes como «Palestina askatu» (Palestina libre) o «Israeli boikot» (Boicot a Israel).
La marcha, que transcurrió sin incidentes, finalizó en un acto político donde se leyó un manifiesto denunciando el genocidio que sufre el pueblo palestino y la complicidad de las potencias occidentales con el régimen israelí. El texto subrayó la necesidad de la solidaridad internacionalista como herramienta fundamental para combatir el imperialismo y defender el derecho a la autodeterminación de los pueblos.

«No podemos permanecer indiferentes ante la barbarie que está ocurriendo en Gaza», afirmó uno de los portavoces de la organización. «Hoy salimos a la calle para exigir el fin de la ocupación israelí, el cese de los bombardeos y el reconocimiento del Estado Palestino. Nuestra solidaridad es inquebrantable y no descansaremos hasta que Palestina sea libre».
La manifestación de San Sebastián se suma a las numerosas movilizaciones que se han celebrado en los últimos meses en todo el mundo en protesta por la agresión israelí a Gaza, un conflicto que ha dejado miles de muertos y heridos y ha provocado una grave crisis humanitaria. Estas protestas son la evidencia de que el clamor por la justicia y la dignidad del pueblo palestino sigue resonando con fuerza en la comunidad internacional, y que la solidaridad internacionalista sigue siendo una herramienta fundamental para luchar por un mundo más justo y pacífico.