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Los demócratas inician un “impeachment” contra Donald Trump

Donald Trump y Nanci Pelosi.

Trump se convierte en el tercer presidente de los Estados Unidos en enfrentarse a un juicio político, tras Andrew Johnson y Bill Clinton.

¿Qué es un impeachment?

Según el segundo artículo de la Constitución estadounidense, un presidente será automáticamente destituido de su cargo si es acusado y condenado por traición, soborno u otros crímenes o delitos graves. Para que se inicie el proceso, este debe ser iniciado por una mayoría simple manifestada desde la Cámara de Representantes. Actualmente los demócratas ejercen una mayoría en la cámara baja con 235 representantes frente a los 198 republicanos, por lo que en este contexto, tienen potestad suficiente para iniciar un impeachment si lo creen oportuno. 

El proceso de impeachment contra Trump llevaba en el ambiente desde hace tiempo por diferentes escándalos, y finalmente, Nancy Pelosi, dio el paso. La líder de la Cámara de Representantes, comunicó a Donald Trump su decisión de iniciar las investigaciones previas a la destitución. Pelosi, aseguró que supo esperar, ya que sabía que Trump acabaría por cometer un error que le llevara directo al juicio político. Sus diputados confían en tener listas las pruebas contra el presidente en seis semanas. De ser así, la votación o juicio, que tiene lugar en el Senado, se podrá llevar a cabo a finales de octubre o principios de noviembre. 

Aun así, es muy difícil, que el impeachment salga adelante en un Senado que se compone por una mayoría republicana de 53 representantes. Por si esto fuera poco, en este segundo paso, se necesita que dos tercias partes del Senado voten a favor de echar al presidente, es decir, 20 republicanos deberían votar en contra de Trump. Sin embargo, aunque es probable que el presidente acabe su legislatura, su imagen puede verse muy debilitada de cara a las elecciones que se celebrarán en 2020, y ese es también, uno de los objetivos de los demócratas. 

El gobierno ucraniano coaccionado por Trump.

La oposición demócrata acusa a Trump de presionar a un gobierno extranjero, concretamente a Ucrania, para perjudicar al que fuera exvicepresidente de los Estados Unidos durante la legislatura de Barack Obama y rival político, Joe Biden.

Doug Chayka for NBC News / Getty Images.
Doug Chayka for NBC News / Getty Images.

Para entender esto, tenemos que remontarnos a 2014, cuando Ucrania vivió una gran movilización social que fue duramente reprimida y a consecuencia, propició la caída del presidente Yanukovich, muy cercano al Kremlin de Vladímir Putin. Poco después, Rusia decidió anexionarse la península de Crimea mediante un referéndum considerado ilegal y estalló un conflicto armado al este del país contra las fuerzas rebeldes prorusas. Desde entonces, Estados Unidos se ha encargado de reforzar la actividad militar y las ayudas económicas en el este de Europa, (ya que desde Harry S. Truman se ha considerado esta zona como la primera frontera de los Estados Unidos). Especialmente en Ucrania, brindando además especial apoyo político a su presidente, Volodímir Zelenski.

Joe Biden fue vicepresidente durante la legislatura de Barack Obama. En ese momento, se estaban tratando con especial atención las relaciones con Ucrania y Hunter Biden, hijo del exvicepresidente, aceptó formar parte de la junta de una importante compañía de gas ucraniana. Después de que la compañía se viera envuelta en ciertas irregularidades relacionadas con corrupción fiscal, Trump pretendió que el Gobierno ucraniano persiguiera al hijo de Biden para perjudicar la imagen de su padre. Esta teoría esta evidenciada en una conversación telefónica que tuvo lugar el 25 de julio y que se ha hecho pública de forma anónima entre Trump y Zelenski y que ambos presidentes han admitido que sucedió, aunque discrepan sobre que haya habido ningún tipo de presión de ningún tipo.

Trump: “Me gustaría que nos hiciese un favor…”, “He oido que tenían ustedes un fiscal que era muy bueno y que le destituyeron, y eso es muy injusto”. “… Lo otro es que se habla mucho del hijo de Biden, de que Biden paró la investigación del fiscal…”.

Supuestamente Trump, habría tratado de ejercer esa presión mediante chantaje, ya que en la llamada telefónica, el presidente de los Estados Unidos, habría resaltado la ayuda que su país brinda a Ucrania. Una ayuda subvencionada por fondos públicos que, a pesar de que había sido previamente aprobada en el congreso, reservó para poder utilizarlo como elemento de chantaje. Según la versión de Trump, fue Biden el que presionó para que no se investigara a su hijo. Como si esto fuera poco, también hay evidencias de que la propia Casa Blanca intentó esconder sin éxito la existencia de esta llamada, mediante el director nacional de inteligencia, para que esta no llegara al congreso estadounidense. 

¿Coaccionó Trump también a Australia?

El primer ministro australiano Scott Morrison, confirmó que el presidente de EE UU le pidió ayuda para desacreditar la investigación de la trama rusa, en una llamada similar a la que originó el proceso de impeachment. Según la información que publicó The New York Times, Trump solicitó ayuda al primer ministro australiano para colaborar con William Barr, fiscal general estadounidense, para reunir información que desacreditara las investigaciones sobre la polémica trama rusa. El Gobierno australiano no tardó en confirmar la información ofrecida por el periódico estadounidense y añadieron que siempre han estado listos “para asistir y cooperar con los esfuerzos para arrojar luz sobre cualquier asunto que se encuentre bajo investigación”.

 

 Scott Morrison (izquierda) habla con Donald Trump, durante una ceremonia de la Casa Blanca. Foto: Bloomberg
Scott Morrison (izquierda) habla con Donald Trump, durante una ceremonia de la Casa Blanca. Foto: Bloomberg


Aun así, hay quien piensa que el proceso de impeachment puede ser positivo para Donald Trump. Muchos asesores del mandatario piensan que este juicio político puede fortalecer sus opciones electorales de cara a las elecciones de 2020, como ya ocurrió con Bill Clinton en la década de 1990. Trump se muestra tranquilo y ya considera en basar su campaña en lo que es todo un tópico, el victimismo. Los republicanos creen que el  posible fracaso del impeachment, podría ser un gran impulso para movilizar masivamente a sus seguidores para la reelección, ya que Trump podría ser visto como un mártir ante toda oposición.

Alexis Peños Ramos

Sobre el Autor

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