Carla Sánchez y Shantal Dos Santos
El 16 de febrero muere a los 96 años en su propia casa en Cambridge, Massachusetts, el documentalista Frederick Wiseman, fue su productora, Zipporah Films, quien confirmó su muerte.
La Familia de Wiseman junto a la productora estadounidense Zipporah Films anunciaron la muerte del cineasta a través de un comunicado cargado de emoción. El texto publicado por la productora hace referencia a los casi 60 años de trayectoria de Frederick Wiseman, describiendo su trayectoria como un relato de las condiciones humanas y la estructura social la cual estaba centrada especialmente en Francia y Estados Unidos.
A lo largo de su vida Frederick recorrió las instituciones de Estados Unidos, captando con su cámara la esencia y la vida cotidiana de la sociedad estadounidense. Su carrera estuvo marcada por la polémica desde los inicios: su obra Titicut Follies, el cual mostraba las brutalidades que se cometieron en el hospital estatal de Bridgewater el cual estaba destinado a atender a criminales perturbados, fue prohibida durante casi 24 años tras su estreno en el festival de cine de New York. Finalmente Wiseman encontró refugio para él y sus obras en la cadena PBS, donde se emitieron algunas de sus grandes obras como el “Hospital” o “Law and Order”.
Ganador del Oscar de Honor en 2016, pionero del documental y creador de más de 40 películas que dieron a conocer instituciones de su país, fue muy conocido gracias a su concreto y poco invasiva punto de vista sobre la cotidianidad en la vida de las personas.

Frederick Wiseman en 1978. Foto: Vanity Fair
Frederick Wiseman entró al mundo del cine en el instante en el que el sonido y la imagen pudieron ser sincronizadas, este al ser maestro del documental, sus documentales dejaban la tediosa estructura de las imágenes conjunto a la voz en off, la cual narraba de manera explicativa a los espectadores lo que ocurría en escena.
Gracias a ello, generalmente las grabaciones eran filmadas por un equipo conformado por tan solo 3 personas (el cámara, un asistente y el mismo Frederick con el micrófono y la pértiga de este), sus rodajes tomaban unos 84 días aproximadamente. Los principios artísticos de Wiseman se concentraban en la supervisión y en el sigilo del documental.
El mundo del cine pierde a uno de los pioneros más importantes a nivel mundial, y dentro de la categoría del cine documental.