Paula Cárdenas y Lucía Maestro
La Universidad Europea de Madrid tuvo el placer de acoger la retransmisión del podcast PA´QUE MENTIR. Un podcast dirigido por Claudia Acosta y Martín Iza, alumnos del Grado en Marketing y con la colaboración de los alumnos de Ciclos Formativos para la realización. El programa tuvo lugar en los Estudios de TV de la universidad y trajo como invitada especial a Marta Peñate, Alumni, influencer y colaboradora habitual de Telecinco.
Peñate repasó su trayectoria desde sus inicios en Gran Hermano, donde entró casi por sorpresa. Mientras realizaba las prácticas universitarias y tras superar las fases del casting, acudió a una rueda de prensa en la que pensaba que trabajaría como parte del equipo. Allí le comunicaron que sería concursante. “Siempre me había gustado el entretenimiento, pero no me esperaba lo que había en GH”, recordó.
Su paso por La isla de las tentaciones marcó un antes y un después. Marta confesó que no atravesaba un buen momento personal: había fallecido su abuelo, estaba trabajando en la empresa familiar y España entraba en pandemia cuando recibió la llamada. Aunque no quería ir, aceptó porque su pareja de entonces sí quería participar. “Si hubiera estado enamorada, no sé si habría entrado”, admitió.
Su decisión de participar en La isla de las tentaciones también tuvo un fuerte impacto en su entorno más cercano. Marta confesó que sus padres no entendieron que entrara al programa y que, tras comunicarles que iba a participar, dejaron de hablarle durante un tiempo. “Les sentó fatal”, recordó, evidenciando que su paso por el reality no solo supuso un reto emocional dentro de la isla, sino también fuera de ella.
La experiencia fue, según sus palabras, más dura que Supervivientes. “Son 20 días, te levantas a las 7 y te acuestas a las 12, siempre con las mismas personas y sin salir de esa burbuja”, explicó. Allí tomó conciencia de que vivía una relación tóxica y de dependencia emocional. “No me sentí comprendida por la audiencia, pero ni yo misma me comprendí”, aseguró.
Pese al dolor, reconoce que el formato le abrió los ojos: “A la isla le debo todo, en lo personal y en lo laboral. Ellos no juegan contigo, tú decides entrar al juego”.
En Supervivientes vivió una de sus experiencias más extremas. Fue expulsada y enviada al palafito, donde pasó 43 días en condiciones límite. “Me daba pánico el agua, había peces gigantes, tiburones… Aprendí a pescar y a vivir conmigo misma”, relató. En aquella edición quedó segunda frente a Alejandro Nieto, aunque confesó que una azafata ya les había adelantado en el avión que el premio estaba entre ambos.
La revancha llegó con Supervivientes All Star 2024, donde se alzó como ganadora, nuevamente con Alejandro Nieto como segundo clasificado. “No me esperaba ganar”, confesó. Para ella, esta edición fue incluso más complicada: “Cuando eres más mayor te da más miedo todo. La primera vez vas con adrenalina; la segunda, sabiendo lo que hay”.

Marta también habló de su relación con Sofía Suescun y Adara Molinero. Con la primera pasó “de amigas a enemigas” tras compartir su primer reality, aunque con el tiempo y un reencuentro en París limaron asperezas. “Le quitas importancia a lo que os habéis dicho”, afirmó. Con Adara, en cambio, pasó de la distancia inicial a una relación cordial.
Sobre las polémicas, fue clara: “Telecinco es entretenimiento. Cuando entras a trabajar en televisión sabes que hay cosas que en tu día a día no dirías, pero aquí sí”. También defendió que los concursantes negocian su caché y que nadie va “gratis” a un reality: “Vivimos de esto”.
Uno de los momentos más emotivos del podcast llegó al hablar de fertilidad. Peñate confesó que es de los peores temas que ha afrontado. “El sentimiento de culpabilidad es enorme, no solo por ti, también por tu pareja”, explicó. Incluso llegó a plantearse dejar a Tony para que pudiera ser padre por su cuenta.
Sin embargo, su pareja le dejó claro que estaba con ella por amor y no por tener hijos. “Un hijo es lo mejor que te puede pasar, pero una pareja compatible te acompaña toda la vida”, reflexionó. Aunque reconoce que su mayor miedo es no ser madre, ahora afronta el tema con mayor serenidad: “Cada vez me cuesta menos hablar de ello, ya no me hace daño”.
En una conversación que combinó confesiones personales y anécdotas televisivas, Marta Peñate mostró su lado más humano. “La isla te puede romper y renovar a la vez”, concluyó, resumiendo una trayectoria marcada por la exposición pública, la superación y la búsqueda de estabilidad personal.