Nueva edición del Hospital del los Ositos 2026

Irene Borreguero y Rodrigo Blas

La Universidad Europea ha vuelto a abrir las puertas de su Hospital Simulado para acoger una nueva edición del Hospital de Ositos, una iniciativa educativa para los más pequeños que tiene como objetivo principal acercarles el mundo de la salud y reducir el miedo que muchos de ellos sienten ante los entornos sanitarios.

Durante la jornada, decenas de niños y niñas acudieron al campus acompañados de sus peluches favoritos, que se convirtieron en los protagonistas del día. Ositos, muñecos y otros animales de juguete pasaron por consultas, salas de exploración y espacios de cuidados, mientras los pequeños asumieron el rol de médicos por unas horas.

El Hospital de Ositos se desarrolla en un entorno completamente adaptado a los niños, dentro de las instalaciones del Hospital Simulado de la universidad.

Allí, los participantes recorren diferentes estaciones donde aprenden cómo se realizan algunas pruebas médicas básicas. Auscultar, poner vendajes, medir constantes vitales o aprender la importancia del lavado de manos son algunas de las actividades que forman parte de esta experiencia.

La iniciativa está organizada por estudiantes del área de Ciencias de la Salud, con la colaboración del equipo docente, y se enmarca dentro de un proyecto internacional conocido como Teddy Bear Hospital, presente en universidades de todo el mundo. En el caso de la Universidad Europea, el evento está coordinado por Óscar Oliva, responsable y coordinador del Hospital Simulado, quien destaca el valor educativo y humano de esta actividad.

“El objetivo es que los niños se familiaricen con el entorno sanitario de una forma positiva, sin miedo, entendiendo que los profesionales de la salud están para ayudar”, señalan desde la organización. A través del juego, los pequeños aprenden conceptos básicos sobre el cuidado del cuerpo y adquieren una primera aproximación a hábitos saludables que pueden incorporar en su día a día.

Pero el impacto del Hospital de Ositos no se limita solo a los niños. Para los estudiantes universitarios que participan como voluntarios, la actividad supone una oportunidad única para desarrollar habilidades clave como la comunicación, la empatía y la capacidad de explicar conceptos complejos de forma sencilla. Todo ello en un entorno seguro, controlado y altamente realista.

Las familias y centros educativos que participan en el evento valoran muy positivamente la experiencia. Muchos destacan cómo tras la actividad los niños muestran una actitud más tranquila y confiada cuando hablan de médicos, hospitales o revisiones de salud.

Con iniciativas como el Hospital de Ositos, la Universidad Europea refuerza su compromiso con una formación práctica, humanizada y orientada a la sociedad, demostrando que la educación sanitaria puede empezar desde edades tempranas y, además, hacerlo a través del juego y la imaginación.

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