Pablo Pomar: «En España se destina muy poco dinero a la investigación del cáncer»

Manuela Chica

En el marco de la 32ª Semana de la Comunicación y el Marketing de la Universidad Europea, una de las ponencias más impactantes ha sido el DIPG, un tipo de cáncer infantil considerado actualmente el más letal y que, a día de hoy, no tiene cura. La campaña “El monstruo de mi cabeza”, presentada por sus creadores Pablo Pomar y Nerea Cánovas, busca dar visibilidad a esta enfermedad y reclamar más inversión en investigación.

La alumna de periodismo Manuela Chica, de Europea Media, ha entrevistado a sus promotores sobre el DIPG (glioma difuso de tronco encefálico), un tumor desarrollado en una zona vital del cerebro, que lo hace inoperable. Además, la barrera del sistema nervioso central impide que muchos tratamientos lleguen al tumor, limitando las opciones terapéuticas. Actualmente, la radioterapia solo consigue prolongar la vida unos meses, con una media de supervivencia de 11 meses tras el diagnóstico.

Aunque se trata de una enfermedad poco frecuente, con entre 40 y 50 casos al año en España, su impacto es devastador: el 90% de los niños fallece antes de los dos años y no existen casos documentados de supervivencia a largo plazo. Los síntomas suelen aparecer entre los 6 y 11 años e incluyen problemas motores, parálisis facial o dificultades para tragar. La falta de financiación e investigación en este ámbito es inexplicable.

La campaña “El monstruo de mi cabeza” nace de la unión de varias fundaciones creadas por familias que han perdido a sus hijos por esta enfermedad. Sus objetivos principales son concienciar a la sociedad, aumentar las donaciones destinadas a la investigación y promover la firma de un manifiesto que exige cambios en las políticas sanitarias.

Además, la iniciativa incluye un concurso universitario para que estudiantes aporten ideas que ayuden a difundir la campaña y generar impacto social. Los organizadores insisten en que cualquier acción, por pequeña que parezca, contribuye a dar visibilidad y avanzar en la lucha contra esta enfermedad.

El mensaje es claro. El DIPG existe y no puede seguir siendo ignorado. Detrás de estas siglas hay niños y familias que necesitan apoyo urgente, y la sociedad tiene un papel clave en impulsar el cambio.  Desde la Universidad Europea y Europea Media ponemos nuestro granito de arena para darle mayor visibilidad.

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