ESPAÑA Y UNA NUEVA CRISIS DIPLOMÁTICA CON RESPECTO AL SAHARA OCCIDENTAL

Escrito por: Karol Chacón, Isabel Rangel y Charles Rognon.

El viernes 18 de marzo, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, envió una carta al rey de Marruecos, Mohamed VI, en la que se alineaba con las voluntades marroquíes en torno a Sahara. El presidente español ha cambiado una posición diplomática que este país ha mantenido durante muchos años y ha anunciado que apoya la propuesta de Marruecos, lo cual puede tener importantes repercusiones a nivel regional y a nivel internacional.

Al querer poner fin a una crisis con este país, España pudo haber abierto otra con Argelia. Con la intención de restablecer relaciones diplomáticas con Marruecos, esencialmente en la lucha contra la inmigración ilegal y la crisis económica con Ceuta y Melilla, y asimismo mantener su neutralidad sobre el futuro del territorio en disputa del Sahara Occidental.

Ante esta situación, el Ministerio de asuntos exteriores argelino lanzó un comunicado en el cual expresan su sorpresa a la decisión del presidente español y señala que Marruecos consiguió lo que tanto quería de España, además de calificarlo como la “segunda traición histórica” de España hacia Sahara Occidental.

Pero ¿Por qué segunda traición histórica? Y lo más importante ¿De dónde nace esta crisis? Para encontrar el contexto de esta crisis es importante hacer un viaje atrás en el tiempo…

Siglo XV, primer establecimiento puesto en tierras saharauis de propiedad española, Diego García de Herrera, construye un fuerte llamado Santa Cruz de la Mar Pequeña. Por lo cual visitaba constantemente este lugar.

Siglo XIX, años del imperialismo, países europeos se adueñan de colonias africanas, oceánicas y asiáticas. España reclama al Sahara Occidental.

Siglo XX, año 1934, España ocupa el territorio saharaui de forma completa, sin embargo, tras la terminación de la segunda guerra mundial, la ONU promueve una fase de descolonización y gran cantidad de países europeos permiten la autodeterminación de estas colonias.

Inicio de la crisis por el Sahara Occidental

Francia da la independencia a Marruecos y Mauritania, y a su vez, estos dos países reclaman al Sahara Occidental en el año 1969; empero, el Sahara no fue dado ya que el General Francisco Franco, jefe de estado en este entonces no accedió a tal descolonización, a cambio de esto consideró al pueblo saharaui como una provincia más de España y les brindo nacionalidad española. (Cebrián. F, s.f)

Y ¿Por qué el Sahara era tan codiciado en este entonces?

El Sahara Occidental tiene un lugar geopolíticamente muy estratégico, es una zona con extensos caladeros de pesca, minas de fosfato, hierro, gas, zinc y petróleo. Cabe destacar que esto solo es la zona occidental de este territorio. Esta codicia por el territorio saharaui se intensifica en el año 1970, debido a la gran crisis de petróleo.

En el año 1970, la ONU aprueba que sea celebrado un referéndum de autodeterminación el cual se pospone para el año 1975, este referéndum, sin embargo, es aplazado una y otra vez sin llegar a ser celebrado hasta el día de hoy.

Año 1973, nace el Frente Polisario, previamente existió el movimiento de Liberación Sanguia, el Hambra y el rio de oro quien fue el predecesor de este grupo, que posteriormente se autodenominó como un grupo de liberación nacional que lucha por el pueblo saharaui. Para el año 1975, España cruzaba por una gran crisis política y económica y aquí se mezclan los ingredientes perfectos para lo que ocurre más adelante:

Este año debía ser celebrado el referéndum de autodeterminación, contrario a esto y aprovechando la debilidad de España, Marruecos presuntamente con la aprobación de la CIA, dinero de Arabia Saudí y gracias a la relación existente entre Henry Kissinger para ese entonces secretario de estado de EEUU y el Rey Hassan II, organiza la marcha verde, esto fue un movimiento de marroquíes marchando hacía el Sahara Occidental custodiados por soldados marroquíes.

Pese a que la ONU se encontraba opuesta a tal invasión, EEUU y Francia dieron su aprobación, esto debido, una vez más, a que el Frente Polisario tenia de aliado a la URSS por medio de Argelia. Una vez más, en términos de política exterior la balanza se inclina más hacia la estrategia y no hacía la moral.

Mismo año, muere el jefe de gobierno de este entonces, el general Francisco Franco y toma el lugar de jefe de estado el Rey Juan Carlos I de España. Como se menciona previamente, no era un buen momento para España así que acudió a estrategias para lograr posicionarse en el sistema mundial. Cede a Marruecos y Mauritania la administración del Sahara Occidental con los acuerdos tripartitos de Madrid, acuerdos por supuesto ilegítimos ante la ONU.

Después de enfrentamientos, en el año 1979 Mauritania abandona territorio Saharaui, así que lo que queda es la lucha entre el ejército marroquí y el Frente Polisario, hasta el año 1991, donde se firma un alto al fuego que luego es vulnerado en el año 2020, con nuevos enfrentamientos armados. (Chacón, K, 2021).

Regreso a la actualidad

Año 2021, Brahim Ghali, jefe del Frente Polisario es trasladado por problemas de salud a un hospital en la ciudad de Logroño, lugar estratégico por la discreción de su aeropuerto. Este hombre, gran símbolo político y enemigo de Marruecos crea una crisis migratoria de centenares de marroquíes entrando por Ceuta y fortalecidos por la declaración de Donald Trump de reconocer la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental.

Papel de Argelia

La relación de enemistad entre Marruecos y Argelia data desde que estos son estados independientes, vecinos que podrían compartir situaciones históricas, cultura, intercambio comercial, simplemente han venido fortaleciendo está enemistad durante muchos años hasta la actualidad, cuando a finales del año 2021 rompen definitivamente relaciones diplomáticas. Lo cierto es, que no hay nada mejor para un gobierno que tener un enemigo real o imaginario para disimular los fallos en la política interna.

Consecuencia de esto, el cierre del GME, un gasoducto del cual también se beneficiaba Marruecos. Ante el cierre de este gasoducto, España garantizo por medio de visitas, que Argelia seguiría suministrando la cantidad de gas necesaria por medio del gasoducto de Almería y por barco.

Posición de España en la actualidad

España se ve en una encrucijada. Por una parte, tiene una deuda histórica que debe resolver con el pueblo saharaui y Marruecos, por otro lado, tiene un país que suministra aproximadamente más de la mitad de gas natural que se consume en territorio español.

Como en la vida, en las relaciones internacionales, se debe tomar una decisión y esperar las consecuencias. España ha tomado la decisión como dice el preámbulo de este artículo, de dar la autonomía de la parte occidental del Sahara Occidental a Marruecos, lo cual tensa las relaciones diplomáticas con Argelia, pero aliviana las relaciones diplomáticas con Marruecos.

El precio que pagar por esta decisión ya se empieza a ver, según El Mundo, Argelia tiene la intención de aumentar los precios del gas “a partir de este año y al menos hasta 2024”, asimismo el 19 de marzo retiró a su embajador en España, como respuesta a esa decisión. Esto podría ser desfavorable para España, llevándole a una gran crisis energética.

Lo cierto es que, España espero mucho tiempo para hablar claro frente a esta situación. Dio pie a que fuese un conflicto muy largo dejando de lado todas aquellas personas en las wilayas de Tinduf, viviendo en condiciones extremas e injustas, simplemente porque una vez más en la política exterior gana la estrategia y no la ética y moral.

La realidad, quizás reacia a los ojos de quienes persiguen la libertad del Sahara Occidental, es que muy posiblemente pase a ser territorio de Marruecos, con la posición adoptada por el presidente Pedro Sánchez, pero esta realidad quedará bajo la consciencia de que no se hicieron las cosas correctamente, y los más afectados siempre son la población civil.

Finalmente, esta posición muestra debilidad ante el escenario internacional por diferentes motivos. Uno, anuncia que la guerra hibrida da resultados, o también la denominada “zona gris” (Baqués J, Torres, M, Jordán, J). Además, le deja como un país que da a entender que los hechos consumados funcionan y finalmente le muestra subordinado a la estrategia marroquí así este último podría ejercer mayor presión sobre otras cuestiones en el momento que lo precise.