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La Influencia de Alemania en las Instituciones Internacionales

Agustin Tarzian y Daniel Gómez Kelly

La llegada de Angela Merkel al liderazgo de Alemania en noviembre de 2005 supuso para Alemania un gran desarrollo en el ámbito de la imagen exterior, de importancia e influencia a nivel institucional que poco a poco fue creciendo. Entre otras cosas cabe destacar que la elección de Angela Merkel como Canciller de Alemania suponía la aparición de la primera mujer al frente de la Cancillería, demostrando su eficacia y compromiso para dirigir el país.

A nivel institucional la Alemania previa a la llegada de Merkel era un estado fuerte tanto económica como políticamente. Aunque sí que cabe destacar que a nivel internacional no se les reconocía un gran peso en referencia a temas tratados como podrían ser los de las Naciones Unidas. Desde que Merkel fue electa como Canciller, Alemania no ha sido capaz de conseguir afianzar una de las sillas en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, a pesar de ser uno de los países que mayor aporta a las Naciones Unidas en materia económica, lo cual le da una gran ventaja a la hora de ser bastante influyentes en el ámbito de las decisiones de las Naciones Unidas.

A pesar de ser uno de los mayores donantes de dinero, las acciones en materia de política exterior de Alemania son en cierto modo contradictorias frente a sus acciones en las Naciones Unidas, ya que como se ha podido comprobar durante el último mandato de Merkel, se puede ver como Alemania tiende a darle más importancia a apostar con más ímpetu por ganar influencia en las reuniones del G7 y G20. Por ello está dejando entrever que mediante estas acciones está intentando contradecir, en cierto modo, algunas decisiones llevadas a cabo en la Asamblea de las Naciones Unidas.

Según el politólogo Klaus Dieter Wolf, esto se puede ver en como Alemania estaba a favor de desarrollar el concepto sobre la responsabilidad conjunta en el caso de graves violaciones de los Derechos Humanos. Pero luego, Alemania en 2011, aun no estando en el Consejo de Seguridad de la ONU, se abstuvieron de intervenir en Libia, demostrando que se estaba contradiciendo a sí misma en ciertos momentos sin sentido alguno. También y pese a su confrontación con Rusia, Alemania aceptó el proyecto del gasoducto Nord Stream 2 que Rusia quiere construir en el báltico para hacer un bypass a Ucrania. 

En relación con el G7 Alemania ha tenido la intención de, no solo seguir con su influencia hasta la fecha, sino que busca nuevas formas de ganar influencia a nivel internacional. Para cumplir este meta Alemania apoyó la expulsión de Rusia del G8 a raíz de la anexión de Crimea y la intervención rusa en el Donbass, así como hacer presión para que la Unión Europea impusiera múltiples sanciones a los productos rusos como forma de castigar a Putin por su aventura en Ucrania. Otra fue cuando Merkel utilizó el G7 para confrontar con Trump cuando ocurrió la guerra arancelaria sobre el aluminio y otros productos entre USA y la UE. Esta actitud confrontativa ha tenido sus limitaciones (como mencionamos con el caso del gasoducto Nord Stream 2).

Siguiendo con esta política de aumentar su influencia internacional, Alemania ha apoyado las posturas confrontativas del presidente Biden para con China en el caso de la alternativa a la ruta de la seda, bloqueado el acuerdo de inversiones mutuas que se firmó durante la era Trump, enfrentado el expansionismo chino en el mar de la china meridional, así como condenando y no aceptando la construcción de islas artificiales en el mar del Sur de China.

Alemania también ha participado en la evacuación de los colaboradores afganos enviando tropas a Kabul y cediendo la base de Ramstein para acogerlos temporalmente. Así como enviando buques de guerra al Indo-Pacífico para presionar a China (como ya están haciendo Francia y el Reino Unido) al igual que participando en maniobras navales con Australia.

Pero, ¿cuál será la influencia que Alemania tendrá tras la marcha de Merkel? Esto amigos míos, aún está por ver. Lo que sí está claro son dos cosas: la marcha de Merkel tendrá un efecto que deberá ser paliado por su relevo en la Cancillería; y que, la importancia de Alemania como potencia regional en Europa, su presencia e influencia en las diversas organizaciones internacionales, seguirá dejándose notar.